martes, 11 de noviembre de 2008

Los runners debemos de estar locos


Ayer llegué a casa y chispeaba un poco de lluvia. Me preparé para salir a correr y, cuando llegué a la calle, parecía que se había desatado el diluvio universal. El entrenamiento era de 70 minutos. Puse el khenéfono en marcha y... ¡a correeeeeeer!

Me lo pasé como un enano. En menos de cinco minutos estaba calado hasta los huesos. El vendaval arrastraba la lluvia y notaba los golpes de las gotas contra la cara y el cuerpo. Las hojas de los árboles volaban y las calles se habían convertido en torrentes. Me sentía feliz. Me salió una carcajada desde lo más profundo del pecho. Después de la tensión acumulada en las últimas semanas por motivo laborales, fue un revulsivo que me liberaba del stress.

Seguí corriendo y sonriendo. El viento me empujaba de frente y la lluvia seguía golpeando, tan fuerte que parecía granizo. Apreté los dientes y seguí adelante. El potenciómetro del volumen del khenéfono se humedeció y la música comenzó a sonar más fuerte. Seguí corriendo. Llegué al puente del Pasaje y lo crucé. Podía imaginarme la cara de los conductores que me veían empapado, con la camiseta transparentando y sonriendo. Llegué a Santa Cristina y di vuelta. Amainó un poco. La ropa pesaba un quintal. Cada poco, escurría la camiseta apretándola con un puño. Cuando llevaba 10 kilómetros le pedí datos al khenéfono. ¡Iba corriendo a 4'30"/km y las pulsaciones estaban en la zona aeróbica! No me lo podía creer.

Por fin llegué a casa. Me quité toda la ropa e hice los estiramientos. Después, una ducha calentita mientras se iban cocinando los champiñones de la cena y a cenar en pijama viendo una peli en la tele. Para que fuera perfecta, sólo me faltaba Money Penny sentada a mi lado y los niños durmiendo en sus camitas.

Los runners debemos de estar locos.

8 comentarios:

banderas dijo...

Esto que cuentas me recuerda cierta mañana de domingo en la que fui corriendo hasta la Isla de Santa Cruz (en Oleiros) con un par de amigos y nos lo pasamos de miedo... Ja!Ja!Ja!

Un abrazote, campeón!!!

Grimo runner dijo...

Joder si hay veces que volvemos empapados, llenos de barro y con una cara de haberse divertido que pa qué. Y la sensación de libertad de salir a correr diluviando. Un abrazo.

Oscarunin dijo...

jaja si locos pero que gustito esa lluvia verdad..
en fin
suerte en el san martiño, me parece que yo, con dorsal asignado y todo, me tendr que quedar en casa.. la pierna no va mejor, y habra que pensar en un buen paron.
suerte

khene dijo...

Banderas,aquella mañana de domingo por lo menos era de día. Enhorabuena por ese resultado en la Behovia.

Grimo, empiezo a creer de verdad que estamos chalados. Disfruto mucho más de estos entrenamientos, cuando estás solo tú y los elementos, que cuando te vas cruzando con decenas de corredores por el camino.

Oscar, siento mucho que no puedas correr el domingo. Cuídate y vete pensando en la Monumental de Lugo, para resarcirte.

>^-^<

ojordo dijo...

mmmmmmm y no sera que los locos de vez en cuando hacemos de runners..??? Por cierto me ha quedado una imagen muy dura de tu relato y a sido:"Por fin llegué a casa. Me quité toda la ropa e hice los estiramientos..." bufff no me la puedo quitar de la mente...;o)

khene dijo...

ojordo, aproveché que estaba solo en casa para estirar en pelotilla picada XD. Lo que de verdad me apetecía era prepararme un baño caliente y disfrutarlo tomando una cerveza muy fresquita mientras leía un libro, pero ya era tarde y había que ir a la cama.
>^-^<

runner48 dijo...

Algunos le lleman locura yo le llamo felicidad

khene dijo...

runner48, yo también ;-D